
Santillana del Mar es la joya monumental más importante de Cantabria. La villa conserva sus calles y edificios originales, ofreciendo una imagen única que la convierte en uno de los principales focos de atracción turística y cultural del norte de España. Desde la colegiata de Santa Juliana, románica del siglo XII, parten las calles empedradas de la que fue capital administrativa de la región, con una sucesión de impresionantes casas nobles blasonadas, todas ellas útiles como viviendas, museos, centros culturales o alojamientos turísticos de categoría, dos de ellos Paradores Nacionales.
Junto a Santillana se encuentra Altamira, célebre por sus cuevas con pinturas rupestres, hoy sede de un museo nacional.
Puente San Miguel es una localidad histórica donde tiene lugar anualmente la máxima celebración de las altas instituciones de Cantabria, por encontrarse allí la Casa de Juntas donde se fraguó por vez primera la identidad política de la región. Se encuentra también en la localidad la única finca inventariada en Cantabria como Bien de Interés Cultural con la categoría de “jardín histórico”.
Comillas es uno de los centros de veraneo de mayor prestigio de Cantabria. En su casco histórico se combinan edificios nobles montañeses del recio estilo de nuestra propia casa, con hermosas villas de principios del siglo XIX, auténticas joyas del modernismo catalán. Fueron creadas por arquitectos como Gaudí o Martorell que llegaron a la villa bajo el patrocinio de Antonio López, Marqués de Comillas. La impresionante Universidad Pontificia que domina el paisaje de esta villa, revive actualmente un relanzamiento como centro internacional de estudios del idioma español.
En el ámbito de Cantabria se encuentran existen varios campos para la práctica del golf.